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Entrevista David Lopez

Hoy entrevistamos al autor de "La travesia" una novela historica cargadita de aventuras y sobretodo de vidas que te engancharan desde el principio. ¡Vale la pena!

Muchas felicidades por el libro y gracias por concedernos esta entrevista.

Estudiaste Biología en la universidad y trabajas en ello, ¿de donde proviene la vena literaria que te incita a escribir? ¿Qué fue lo que te decidió a hacerlo?

Antes de nada, gracias por tomaros la molestia de hacerme esta entrevista y darme, de paso, la oportunidad de hablaros. Estudié biología, que en realidad viene a ser como no estudiar nada, pero el gusanillo de la escritura lo tenía reconcomiendo las entrañas desde muy joven. Dicho sea de paso, esa inquietud escritora viene de ser un ávido lector, algo que mi padre me inculcó bien de niño. Así que, a fuerza de leer se adquieren ciertos hábitos, y al final terminé por descubrir cómo se traman las novelas, qué lenguaje es necesario... y de ahí al hecho de llenar páginas sólo media tener historias. Y, para quien sabe buscar, hay historias a miles.

No es tu primera toma de contacto con la pluma, pero si en este género. ¿A que es debido el cambio? ¿Piensas decantarte por alguno o seguir experimentando sobre la marcha?

Me siento cómo en la novela... histórica, podríamos decir. Tampoco es que quiera centrarme en ella, pero por el momento las historias que tengo ganas de escribir se centran en periodos que quedan bastante atrás en el tiempo. Ahora bien, si el hecho de ambientar una novela en el siglo V, el XVI o el XIX la convierte en histórica, al margen de su contenido, es una pregunta que no seré yo quien responda, que me faltan argumentos para ello.

 Aparentemente el perfil del libro incita a pensar en una biografía o similar acerca del naturalista o al menos una parte de su vida, en concreto la travesía que realiza a bordo del navío, pero ni de cerca encontramos eso. ¿Cómo biólogo, en que momento decidiste dejar un poco de lado al Darwin como protagonista y dar importancia al resto de personajes? ¿Por qué?

Como te podrás imaginar, a la hora de encarar una novela como ésta, sobre todo con un personaje como Charles Darwin, lo primero que se siente es una mezcla de miedo y angustia. Tenía un montón de ganas de hacerla, pero me decía que sobre el personaje ya se había escrito, que poco se podía añadir ya tomándolo como protagonista... la elección lógica, al menos para mí, fue convertirlo en una suerte de secundario de lujo para otra clase de historia, coral si se prefiere, en el que el volumen de personajes fuera grande y diluyera la carga argumental entre todos. Además, debo añadir que, aunque el personaje de Darwin es muy atractivo —sobre todo en los años pasados a bordo de la Beagle—, en realidad da poco juego para la imaginación, puesto que dejó casi todos sus hechos bien reflejados en sus diarios.

Permítenos conocer un poco más de tus gustos literarios como escritor. ¿Cuáles son tu libro y autor favorito? ¿Y el último que has leído?

Una pregunta de las que siempre ponen en un aprieto. Para cada género tengo libros y autores favoritos, y no podría poner a uno por encima de todos sin cometer una gravísima injusticia. En la novela histórica, por ejemplo, me rindo ante Robert Graves y su obra Yo, Claudio. Si os la leéis, descubriréis que a la hora de estudiar Historia de Roma, os creeréis antes al autor que a los propios historiadores. En novela policíaca y negra me quedo con dos amigos, Javier Pérez y Juan Bolea. En novela actual con Thomas Pynchon y su monumental El Arco Iris de Gravedad, y a David Foster Wallace con sus ensayos. En Ciencia Ficción con Vernor Vinge... en fin, muchos autores y muchos libros.

Si tuvieras que compararte en estilo o pudieras parecerte a algún escritor. ¿Quién sería?

No sabría decir. Si pudiera, por querer, parecerme a alguien, quizá sería a Thomas Pynchon, o a Foster Wallace. Me parecen geniales. Pero el límite entre la genialidad y el esperpento está muy próximo en la clase de novela que ellos escriben. Algún colega me llamó “clásico” hace tiempo. Ignoro si lo hizo como insulto o como elogio. Espero que lo primero.

¿Qué personaje destacarías más? ¿Y cuál es el que consideras que se asemeja más a ti?

El de Joe Ryan. Fue el que más me gustó escribir y el que me dio la oportunidad de hacer unas veinte o treinta páginas de novela que considero bastante decentes, y que estoy seguro que gustarán a quien las lea. En cuanto a parecidos... quisiera decir que me parezco a Charles Darwin, pero sería una mentira espantosa. Supongo que soy más parecido al cirujano Bynoe. Cascarrabias, pero buena gente. A quien no podría parecerme, por toda suerte de motivos morales e ideológicos, es el capitán FitzRoy... a quien, por otra parte, admiro como hombre de sólidos principios.

Para escribir esta novela, suponemos que detrás hay un arduo trabajo en documentación e investigación acerca de la historia y de los personajes que en ella aparecen. ¿En qué fuentes te has basado para documentarte? ¿Y qué método has seguido para hacerte uso de ellas?

Sí que hay mucha documentación. Y mucha lectura. Muchísima lectura. Parte de ella la avancé en los estudios universitarios, que ser biólogo sin leer a Darwin es un pecado capital. Pero el resto... bien, una de las ventajas que tienen estos tiempos es la de poder acceder a gran cantidad de documentación original, escaneada o pasada a texto plano, desde los sitios de universidad, o servidores ftp dedicados al respecto. A partir de ahí fue sólo leer, seleccionar, cribar... en fin, trabajo de enanos. Divertido a veces, pero arduo casi siempre.

¿Qué influencias podemos encontrar en tu libro que provengan de tu entorno? ¿Y qué te influyo a ti a la hora de escribirlo?

Procuro que mi entorno, o mi vida, o mis experiencias, no influyan en lo que escribo. Sé que suena utópico, pero considero que las novelas no son vehículos en los que deba plasmar ni mi vida, ni mis emociones ni mis estados de ánimo. Son historias. Los personajes que narro tienen su vida propia, sus sentimientos propios, y no son malas copias de mi propia persona. Creo que lo contrario es un error bastante grave a la hora de escribir: no sólo porque se ve a la legua que ciertos protagonistas son el autor, sino que eso cercena mucho la libertad narrativa. Si tuviera que ceñirme a lo que soy y vivo a la hora de escribir, me quedaría sin ideas pronto.

¿Te consideras impulsivo a la hora de escribir o llevas un orden detallado de lo que quieres narrar ya sea a través de un esquema o guion preconcebido?

Era impulsivo. Y para mi editora (¡Un beso, Patricia!) lo sigo siendo. Pero la verdad es que a la hora de escribir trato de ceñirme a un guión prescrito de antemano. Improvisar cada día, inventar nuevos personajes cada semana, no tener una línea argumental bien definida... bueno, eso lo podían hacer Dostoievski o Dickens, que eran genios, pero yo no soy un genio. La mejor manera de escribir, sobre todo para los que tendemos a dispersarnos con facilidad, es dejar las ideas plasmadas por escrito, ceñirse a ellas y realizar pequeños cambios según se nos ocurran maneras de pulir la trama.

Calificarla de novela histórica a mi forma de verlo sería traicionar de alguna manera la esencia del libro. ¿Cómo la definirías tú?

¿Aventura hitósrica? Por ahí la han llamado road movie decominónica. Para mí es una novela de madurez y crecimiento de personajes. 

¿Tienes algún proyecto en mente o en marcha? De ser así, ¿Trataras con algún otro personaje histórico o probarás con algo nuevo y diferente?

Tengo algunas cosas escritas, históricas todas ellas, y es mi agente (¡un abrazo, Bernat!) quien se encarga de llevar esos asuntos, que soy un poco vago para las relaciones públicas. Ahora estoy pegándome con dos proyectos que me van a llevar un tiempo: una novela ambientada en la primera parte del siglo XVI, en el mediterráneo de las guerras entre los Habsburgo y los estados corsarios del norte de África, y otra, bastante más oscura y complicada, sobre las guerras africanas de los años noventa.

Nuestros lectores están más acostumbrados a otro tipo de novela como puede ser la juvenil o una novela más ligera, ¿qué les dirías para animarles a que prueben con algo nuevo y en concreto con tu libro?

Que se lo van a pasar en grande. La novela juvenil es un excelente medio de iniciarse en la lectura, pero creo que en modo alguno está reñida con leer temáticas más adultas. Que en las páginas de La Travesía van a encontrar aventuras, viajes de años de duración, travesías andinas, duelos, traiciones, mentiras, personajes interesantes, hechos reales y un mundo que, a poco que conozcan, les va a encantar. Lo garantizo.

Muchísimas gracias por habernos concedido el placer de conocer un poquito más de ti y de tu libro y esperamos que de esta manera ayudemos a fomentar otros tipos de literatura entre nuestros lectores.

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